domingo, 24 de junio de 2012

Pierre Belon, 1555

Pierre Belon
(de Wikimedia)
Pierre Belon, no era un naturalista al uso en su época. Es el protagonista de uno de los primeros viajes científicos de la historia, por el Este del Mediterráneo y Oriente Próximo, incluyendo Grecia, Turquía, Arabia, Egipto, ... a lo largo de tres años, entre 1546 y 1549.
Murió de forma violenta en circunstancias no aclaradas, asesinado en el Bois de Boulogne cuando regresaba al Chateau de Madrid, donde se alojaba.
Considerado precursor de la anatomía comparada realizó un gran trabajo con L'Histoire de la nature des oyseaux que se encuentra disponible en línea. Sin embargo, su obra se vio eclipsada en comparación con la más completa Historia animalium de Conrad Gesner.

En el capítulo dedicado al cormorán, Belon describe muy bien sus hábitos, sin duda habiéndolo observado en la naturaleza. Habla claramente de que es una de las escasas especies que, siendo palmípeda, se agarra a las ramas. Sin embargo, la ilustración, supuestamente tomada del natural, muestra un ave bien distinta.


La postura erecta es totalmente impropia de los cormoranes y se trata claramente de un ave fisípeda, sin membrana interdigital. El perfil general muestra un ave más compacta, pero muy semejante al ibis eremita, salvo por el característico penacho de plumas.
Parece que venía existiendo una cierta confusión entre el el ibis eremita y el cormorán, que se ha plasmado en el nombre genérico de este último. Para remediar la indecisión, Belon sentencia: Phalacrocorax & Coroni thalassios en Grec, Corvus aquaticus en Latin, Cormarant en Francoys. O sea, que el cuervo calvo (phalacrocorax) y la corneja marina (coroni thalassios) pasan a ser sinónimos. Otros autores, el primero de ellos Gesner, pero también Aldrovandi, intentarán profundizar en las diferencias, pero la semilla de la confusión ya estaba plantada.
Sin embargo, Aldrovandi intenta remediar la incongruencia entre el texto y el dibujo de Belon y "retoca" la figura, dándole a las patas una flexión más propia de las representaciones de ciertas aves acuáticas y las membranas interdigitales que le faltan al original.
Si vemos la imagen invertida (recordemos que las planchas se copiaban directamente de un trabajo ya impreso y que luego quedan al revés al imprimirlas, para ver la original pincha aquí) podemos ver que la cabeza se superpone casi perfectamente en las dos figuras y que el cuerpo presenta una ligera rotación para acomodarlo a sus nuevas patas, pero que básicamente guarda las mismas proporciones.

Lo cual resuelve una duda: ¿qué ave es el Phalacrocorax bellonii? una quimera, un animal recompuesto a partir de partes de otros. Pero, ¿qué animal representa el grabado original de Belon? Como decíamos recuerda bastante al ibis eremita, pero la ausencia de las plumas de la nuca es frustrante y la descripción  que ofrece el texto es totalmente diferente. Posiblemente sí que reproduzca un ibis eremita y que el artista eliminara las plumas por considerarlas demasiado estrafalarias.

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