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miércoles, 27 de mayo de 2015

Preocupación por los últimos ibis eremita en Siria debido al conflicto bélico


La situación bélica que padece Siria está causando una tragedia humana de grandes proporciones. En medio del drama que la población está sufriendo aparecen en los medios de comunicación otras preocupaciones. Una de ellas es el daño que los combatientes del llamado Estado Islámico puedan hacer a las ruinas grecorroanas de Palmira, declaradas Patrimonio de la Humanidad, una vez que han tomado la ciudad y anteriormente ya han destruido obras de arte en otras ubicaciones.

Ahora, los medios de comunicación están recogiendo otro asunto, esta vez relacionado con una de las especies de aves más escasas y amenazadas del planeta. Y es que se da la circustancia de que en Palmira se encontraba una de las dos únicas poblaciones salvajes de ibis eremita que existe en el mundo. La otra se encuentra en las costas del Atlántico marroquí.

El técnico de SEO/BirdLife Jorge Fernández Orueta, que trabaja desde hace años en colaboración con GREPOM (BirdLife Marruecos) custodiando los ibis eremitas del país vecino, ha explicado a Cataluña Radio lo que está ocurriendo y cómo se encuentra la especie a nivel mundial.


http://www.seo.org/wp-content/uploads/2015/05/cataluña-radio-ibis-en-siria-entrevista-orueta-25-de-mayo1.wav


Como han recogido El Periódico y ABC, la semana pasada el Estado Islámico (EI) entró de nuevo en la ciudad de Palmira y tomó un tercio de la población. Los yihadistas entraron en la urbe tras combates contra las fuerzas del régimen de Bachar al Asad.

En Palmira se localizaban los únicos ejemplares de ibis eremita de cuya presencia se tenía constancia en Siria. El ave había sido declarado extinta en el país hace más de 70 años, hasta que en 2002 se encontraron siete individuos de la especie. A pesar de la protección a la que se sometió a la especie, los efectivos de ibis eremita se había reducido a cuatro. Tres de ellos fueron abandonados cuando el EI irrumpió en la ciudad. Las autoridades han ofrecido una recompensa de 1.000 dólares por información sobre el paradero del cuarto, llamado Zenobia, que es el único que conoce la ruta de migración hasta los cuarteles de invernada en Etiopía.

domingo, 24 de julio de 2011

Sedales

También este año hemos podido comprobar que algunos pollos no llegan a volar debido a accidentes provocados por sedales en los nidos. Los hilos de pesca permanecen largo tiempo a la intemperie, conservando su gran resistencia. Los ibis, como ocurre con tantas otras aves, incorporan este tipo de materiales a sus nidos, pero con cierta frecuencia los pollos quedan enredados y pueden sufrir mutilaciones o, como en el caso de la foto, morir ahorcados cuando intentan alzar el vuelo.
Los guardas recogen sedales en los alrededores de las colonias, pero es difícil eliminarlos totalmente.

No obstante, nuestros guardas también proporcionan material de mejor calidad cerca de las colonias, para que no tengan que servirse de plásticos y otros restos.



viernes, 22 de julio de 2011

Los últimos ibis de Europa central


Probablemente la última referencia a ibis vivo que se tiene en Europa es la que procede de Eleazar Albin, naturalista y acuarelista inglés del siglo XVIII que escribió entre 1731 y 1738 su Natural History of Birds. En el suplemento de esta enciclopedia trata del "cuervo de bosque de Suiza", Woodcrow from Switzerland, y lo ilustra con una acuarela.
Realiza una descripción muy precisa de sus hábitos, señala que anida sobre todo en ruinas de torres, sus hábitos de alimentación, la época de reproducción ...
Todo parece indicar que se trata de una especie todavía existente en esas fechas.
También indica que los pollos son un apreciado manjar, de carne dulce y tiernos huesos, y que los que los recolectan dejan uno para que los padres vuelvan y no aborrezcan el nido. Parece ser que también eran bastante fáciles de domesticar (de ahí la frecuencia de representaciones de inmaduros).
Menciona como nombres vernáculos Waldrapp y Steindrapp, esto es, cuervo de bosque y de roca.
El ejemplar que dibuja es un animal disecado, procedente de la colección de Sir Thomas Lowter, un terrateniente de Yorkshire. La fidelidad de la acuarela hace pensar que se tratara de un ejemplar bastante bien conservado, por lo que cabe suponer que no sería muy antiguo lo que, unido a que Albin utiliza el presente para hablar de él, hace pensar que, tal vez, la especie existiera todavía en esas fechas.


viernes, 10 de junio de 2011

Seguimiento por satélite: Siria y Turquía

El avance de la tecnología ha revolucionado en los últimos años el seguimiento del uso del espacio de las aves. El tamaño cada vez más pequeño de los emisores por satélite y su mayor autonomía permiten su uso en multitud de especies en la actualidad.
 Tras el descubrimiento, en Siria, de una pequeña colonia de la población oriental del ibis eremita se puso en marcha una operación de captura y marcaje para conocer la ruta de migración de estos últimos animales y conocer sus lugares de invernada y las posibles amenazas que pudieran afectarles.
Aquella operación, realizada en 2006 gracias al apoyo de la RSPB, el socio británico de BirdLife International, fue todo un éxito y los tres ejemplares marcados permitieron comprobar que los ibis cruzaban la Península Arábiga, el Mar Rojo y llegaban a Etiopía.
 Un equipo de investigadores se desplazó a Etiopía para verificar que las aves convivían con las personas y los ganados locales y que no existían amenazas graves aparentes sobre la especie en los cuarteles de invernada.
Por desgracia, en 2009, se comprobó que el peligro se encontraba en la travesía del desierto arábigo y por no por causas naturales sino antropógenas.
Julia, fotografiada por el mismo cazador
La información enviada por el emisor hizo suponer que el ibis podía haber muerto en Arabia Saudí. Gracias a la coordinación internacional, las autoridades locales se desplazaron para comprobar que, efectivamente, unos cazadores habían disparado sobre uno de los ibis eremita. Uno de los ejemplares marcados, una hembra llamada Julia, había sido abatida.
El marcaje de otros ejemplares procedentes de la población de Turquía permitió también saber que los jóvenes se dirigían instintivamente hacia el Sur, pero también se comprobó, por desgracia, que la electrocución es una amenaza real ya que dos de los ejemplares marcados murieron por esta causa.
La abundante información revelada por el marcaje de estos individuos, la capacidad de identificar amenazas y atajarlas confirman la necesidad de realizar este mismo tipo de actuaciones con los ejemplares de la población occidental. Esa es la razón del lanzamiento de la campaña de recogida de fondos que, además, debería apoyar el pago de los gastos de los guardas locales.

jueves, 5 de mayo de 2011

¿Animales confiados?

Existen documentos gráficos incluso recientes de colonias de ibis eremita establecidas cerca de establecimientos humanos o, incluso, encima de ellos. En Birecik la población se encontraba extremadamente próxima del casco urbano, hasta que el crecimiento de este hizo insostenible la colonia. 



Ibis eremitas sobrevolando Bireçik, en 1954 (foto Cafer Turkmen, http://egefish.ege.edu.tr/Kosswig/fotograflar.html)
En algunas localidades de Marruecos, como en Aït Benhadou existían nidos de ibis junto a los de cigüeña en las torres de los ksar. El documental El Oued, de los hermanos Jean François y Michel Terrasse muestran cómo los ibis eremita convivían con las personas en los pueblos de las estribaciones del Atlas, como en Aït Benhaddu, donde desapareció por las molestias ocasionadas durante la filmación de alguna de las múltiples películas que allí se rodaron.  
Además, hasta su desaparición en Europa podían anidar en edificios como en castillos.


Probablemente una de las razones que han llevado al ibis eremita a su estado de conservación actual haya sido su carácter confiado. Las poblaciones actuales son extremadamente sensibles a las molestias, por lo que una presencia humana excesiva junto a las colonias de cría se ha comprobado que es perjudicial. Sin embargo, los ibis eremitas se acercan mucho a los rebaños de ovejas incluso a los poblados y no se muestran especialmente esquivos, como puede verse en los vídeos incluidos en este blog. Esto hace que la especie sea bien conocida por la población local.
Foto Álvaro Díaz

Sin embargo, en otros entornos la especie puede comportarse de modo mucho menos tímido. Algunos ejemplares de la población que en la actualidad vuela en libertad en la provincia de Cádiz han elegido una extremada proximidad con el ser humano. Varias parejas anidan en un hábitat muy humanizado y la actividad parece molestarles poco. Si se trata de un comportamiento adquirido por su modo de crianza artificial o si es un reflejo de la vecindad que tenía esta especie en el pasado, no lo podemos probablemente saber a ciencia cierta.

domingo, 1 de mayo de 2011

Bireçik: mito, declive y conservación


Bireçik tiene tanta historia que sus nombres se han sucedido a gran velocidad. Su situación estratégica junto al Eufrates ha facilitado el asentamiento de diferentes culturas. En un principio probablemente se llamó SeleuciaPara los griegos fue en principio Zeugma (Ζεύγμα) y más tarde, Birtha (Βίρθα) y Makedonópolis. Birtha es también la palabra aramea para castillo. También se le llamó Bir, durante las cruzadas Bila, en árabe al-Bīrā البيرا‎ y en kurdo Bêrecûg.
En Bireçik cuentan la leyenda de que Noé, para verificar la existencia de tierra firme tras el diluvio soltó un ibis eremita que lo condujo hasta un lugar donde se instaló el patriarca con su familia. Ese lugar era Bireçik. Las personas construyeron un castillo en lo alto de un promontorio, los ibis, llamados en turco kelaynak, instalaron su colonia en el acantilado y la ciudad creció a sus pies.
Al ibis se lo consideró un símbolo de renacimiento, de fertilidad. Cuando, tras la migración invernal que realizan las poblaciones orientales de esta especie, las aves regresaban a su colonia, se consideraba que el invierno tocaba a su fin y se celebraba una bienvenida en una fiesta a mediados de febrero.
A orillas del Eufrates, los barqueros que garantizaban la travesía del río eran también garantes del respeto a los ibis que anidaban por cientos. Se consideraban, en cierto modo, herederos de la tradición náutica de Noé.

Barqueros del Eufrates en Bireçik (foto Cafer Turkmen, 1954)
Sin embargo, la construcción del puente sobre el Eufrates hizo que la profesión de barquero cayera en desuso, la inmigración aumentó y la tradición se fue perdiendo. Del mismo modo, el incremento de la actividad agrícola y la lucha contra el paludismo incrementó el uso de pesticidas lo que empezó a afectar seriamente a los ibis y la creciente población supuso un problema para las aves que anidaban en tan estrecha familiaridad.
Nidos de ibis eremita en Bireçik, 1954
Cuando Udo Hirsch visitó Bireçik en 1971 en una misión de WWF apenas quedaban treinta parejas y once juveniles, resto de una población de muchos cientos. Uno de los logros de Hirsch fue recuperar el festival de bienvenida a kelaynak, después de muchos años sin realizarse.
Esta reducción alarmante, unida a la pérdida de efectivos que no regresaban de la migración invernal llevó al gobierno turco a tomar la dura medida de encerrar a la población turca durante una parte del año en un enorme aviario del que se permite salir a los animales durante la época propicia.
Kelaynak, el ibis eremita, ha vuelto a ser un símbolo de Bireçik que constituye un lugar muy visitado por los turistas en Anatolia.
Monumento al kelaynak, en Birecik


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