Mostrando entradas con la etiqueta Bireçik. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bireçik. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de julio de 2012

Actualización de la población oriental

Del blog de Chris Bowden
Nuestros compañeros en Siria nos comunican que, por desgracia, la pareja que había intentado reproducirse este año no ha conseguido sacar ningún pollo adelante. Una pareja que se mantiene en cautividad en Siria también, tampoco ha conseguido reproducirse. 
Odeinat es el único individuo cuyo emisor sigue funcionando.
En Turquía, la población semicautiva de Bireçik ha sacado adelante más pollos que de costumbre, llegando a los 38 volantones. 

viernes, 8 de junio de 2012

Los ibis y la gente

Normalmente, cuando tratamos de un animal en estado crítico de conservación, pensamos en una especie esquiva y difícil de observar. Sin embargo, en el caso del ibis eremita, nos encontramos con un ave que, en comparación con otras, apenas rehuye al ser humano. Tal vez esta familiaridad le haya costado cara a nuestra especie, aunque no haya sido así con otras de hábitos semejantes como la cigüeña.

Ilustración de Otto Kleinschmidt en el 
Naturgeschichte der Vögel Mitteleuropas 
de Johann Andreas NAUMANN, 1899 
en el que se representa a un par de ibis 
sobre una construcción de manpostería
Muchos autores explican cómo la especie solía anidar en torres y ruinas, pero también cómo sus pollos eran apreciados por su valor culinario. Ya hemos comentado que la abundancia de representaciones de inmaduros de ibis eremita se podría deber a su tenencia en cautividad para engorde y su posterior consumo.

De hecho, entre los primeros textos que hablan de esta especie, a partir de principios del siglo XVI existen varios decretos y normativas penalizando la captura de esta especie, lo que indica la importancia que debía tener por entonces su persecución.






Antigua colonia sobre la ciudad de Bireçik,
en los años 1950s
Nido de ibis eremita, vecino de otro de cigüeña
en Aït Benhaddou.
¿Porqué un destino tan diferente
para ambas especies?
Por el contrario, en la colonia turca de Bireçik, que a mediados del pasado siglo todavía contaba con unas 500 parejas, el ibis gozaba de una relación muy particular con las personas, debido al mito de Noé y a las creencias relacionadas con su migración (peregrinación a la Meca y regreso de la primavera). Fue el excesivo crecimiento de la población y la pérdida de dichas tradiciones el que contribuyó al deterioro de la población, aunque este era probablemente inevitable debido al uso de pesticidas.

No conocemos ninguna relación particular entre los ibis eremitas y los seres humanos en Marruecos, pero, a juzgar por la colonia que existía en Aït Benhaddou, la proximidad entre ambos no debía ser un problema. Sí lo fue, en cambio, el revoque de las torres de los ksour para una película rodada en los años 1970s.

En la actualidad, las dos únicas poblaciones que sobreviven siguen siendo bastante confiadas. Si bien en las colonias buscan el aislamiento y la inaccesibilidad, durante la busca de alimento no rehuyen en exceso la proximidad del hombre, lo que permite su observación relativamente fácil.

Sobre la torre de un hotel en Massa (foto Gianni Conca & Bruna Morandotti) 
Puede ser que la abundancia de insectos sea mayor en torno a zonas pobladas, debido al ganado o a los residuos domésticos, pero el mismo patrón puede verse tanto en Siria como en Etiopía.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Migración 2010-2011

En 2010 se realizó el seguimiento por satélite más amplio sobre esta especie. Cinco ibis fueron equipados con emisores para seguir sus desplazamientos.
Entre ellos estaban dos de los adultos, los dos mismos que han seguido activos este años 2011. Odeinat es un macho adulto emparejado con Zenobia (ave no marcada).  Salama es la otra hembra marcada, y su pareja no regresó de la migración en 2010, por lo que permaneció desparejada.
Ameer nació en 2010, hijo de Odeinat y Zenobia.
Otros dos jóvenes fueron donados por las autoridades turcas procedentes de la población semicautiva de Bireçik, con la intención de reforzar la decreciente población siria. Esta donación fue histórica en las relaciones entre los dos países. A estos dos jóvenes se los llamó Amina e Ishtar.
Los adultos habían pasado el invierno anterior en Etiopía pero los jóvenes no pudieron ser localizados con ellos, por lo que uno de los principales intereses era conocer si se reunirían jóvenes y adultos. Salama dirigió a los jóvenes en su migración, pero al llegar al sur de Arabia, no lejos del Mar Rojo, el bando se dispersó a partir del 10 de julio. Ameer, que tenía un peso reducido y que había tenido problemas de alimentación antes de abandonar el nido, teniendo incluso que recibir cuidados por parte del equipo en Siria, dejó de emitir el 17 de julio y algunos días después el equipo de campo pudo verificar que había muerto. Salama cruzó el Mar Rojo a finales de julio y se dirigió rápidamente a Etiopía. Amina e Ishtar pasaron varias semanas más en la región, pero aparentemente separados.  El 21 de agosto, el emisor de Ishtar dejó de enviar señales de su localización. Amina continuó en Yemen unas semanas más pero, de nuevo, el 21 de septiembre, no emitió más.
Odeinat y Zenobia habían llegado por su parte a Yemen y, aunque se separaron, estuvieron moviéndose en la parte sur de la península arábiga. El macho se dirigió, a mediados de diciembre a su área de invernada habitual en el este de Etiopía.
Los dos adultos marcados permanecieron en África  hasta finales de febrero. Sin estar en contacto, cruzaron el Mar Rojo hacia el norte casi simultáneamente. Zenobia llegó a Arabia el día 24 y Odeinat, el 26. Aunque en su migración hacia el sur ambos habían cruzado desde Yemen, por el estrecho de Bab el Mandeb, cuando emigraron hacia el norte los dos cruzaron prácticamente por la parte más ancha del Mar Rojo.
El seguimiento satelital ha demostrado una gran utilidad a la hora, por ejemplo, de conocer cómo un adulto dirige a los jóvenes hacia el sur, cuáles son las rutas migratorias, los cuarteles de invernada, etc. En 2009 permitió además identificar la causa de la muerte de Julia. En la actualidad, Salama Odeinat siguen en Etiopía, pero el emisor de la primera dejó de funcionar. El emisor de Odeinat estuvo también cuatro semanas sin emitir, pero se ha vuelto a recuperar el contacto con él y se encuentra en la misma zona. Esperamos que se trate tan sólo de un fallo técnico y que pronto tengamos noticias de ella.


viernes, 29 de julio de 2011

Novedades de la población oriental

Los ibis sirios, a punto de cruzar el Mar Rojo.
A finales de junio, los ibis Odeinat (en azul) y Salama (en rojo) han abandonado la colonia de cría en Palmira. Primero lo hizo el macho, con uno de los pollos y un par de días después lo siguió la hembra. En el mapa interactivo que facilita RSPB se puede ver que durante este fin de semana Odeinat se encontraba a orillas del Mar Rojo, entre Arabia Saudí y Yemen. Salama también había alcanzado estos lugares por las mismas fechas. 

Nos cuenta nuestro compañero Chris Bowden, de RSPB que gracias a la buena comunicación entre los diferentes equipos de conservacionistas en la Península Arábiga, las aves han podido ser observadas en directo en ambos países. Estas observaciones ayudan a identificar amenazas y a conocer la selección de hábitat en estos lugares, lo que sin duda contribuirá a mejorar las posibilidades de conservación de la especie en su migración.
En 2010 Salama había cruzado en seguida hacia Etiopía, pero Odeinat se demoró considerablemente. Ambos realizaron la migración de modo prácticamente independiente pero se encontraron de nuevo a principios de marzo de 2011 en la colonia de cría.
Recordemos que la población oriental de ibis eremita es claramente migratoria, como lo demuestra el comportamiento de los jóvenes turcos a los que se les ha permitido emigrar en alguna ocasión. Por el contrario la población occidental tal y como la conocemos actualmente, es sedentaria y tan sólo se produce una dispersión postnupcial, sobre todo de los jóvenes, a veces a largas distancias.

... y cuatro jóvenes turcos se unen a la migración
La población semicautiva de Bireçik pasa el invierno en el enorme aviario que impiden que emigren desde que se comprobó que pocos regresaban de los lugares de invernada. Como nos indica la página correspondiente de RSPB, cuatro jóvenes han sido liberados en Turquía con el objetivo de reforzar la población salvaje siria y de aprovechar la experiencia de los últimos supervivientes en libertad de la población oriental. Dos de ellos, equipados con emisores satélites ya nos están dando valiosa información. A pesar de que estos animales proceden de varias generaciones de ibis a los que se les ha impedido emigrar, en seguida han iniciado el viaje hacia el Sur, demostrando que este comportamiento es innato en los jóvenes de la población oriental.
   
Las trayectorias, muy parecidas, encaminan a ambas aves hacia la colonia siria cerca de Palmira.

jueves, 5 de mayo de 2011

¿Animales confiados?

Existen documentos gráficos incluso recientes de colonias de ibis eremita establecidas cerca de establecimientos humanos o, incluso, encima de ellos. En Birecik la población se encontraba extremadamente próxima del casco urbano, hasta que el crecimiento de este hizo insostenible la colonia. 



Ibis eremitas sobrevolando Bireçik, en 1954 (foto Cafer Turkmen, http://egefish.ege.edu.tr/Kosswig/fotograflar.html)
En algunas localidades de Marruecos, como en Aït Benhadou existían nidos de ibis junto a los de cigüeña en las torres de los ksar. El documental El Oued, de los hermanos Jean François y Michel Terrasse muestran cómo los ibis eremita convivían con las personas en los pueblos de las estribaciones del Atlas, como en Aït Benhaddu, donde desapareció por las molestias ocasionadas durante la filmación de alguna de las múltiples películas que allí se rodaron.  
Además, hasta su desaparición en Europa podían anidar en edificios como en castillos.


Probablemente una de las razones que han llevado al ibis eremita a su estado de conservación actual haya sido su carácter confiado. Las poblaciones actuales son extremadamente sensibles a las molestias, por lo que una presencia humana excesiva junto a las colonias de cría se ha comprobado que es perjudicial. Sin embargo, los ibis eremitas se acercan mucho a los rebaños de ovejas incluso a los poblados y no se muestran especialmente esquivos, como puede verse en los vídeos incluidos en este blog. Esto hace que la especie sea bien conocida por la población local.
Foto Álvaro Díaz

Sin embargo, en otros entornos la especie puede comportarse de modo mucho menos tímido. Algunos ejemplares de la población que en la actualidad vuela en libertad en la provincia de Cádiz han elegido una extremada proximidad con el ser humano. Varias parejas anidan en un hábitat muy humanizado y la actividad parece molestarles poco. Si se trata de un comportamiento adquirido por su modo de crianza artificial o si es un reflejo de la vecindad que tenía esta especie en el pasado, no lo podemos probablemente saber a ciencia cierta.

domingo, 1 de mayo de 2011

Bireçik: mito, declive y conservación


Bireçik tiene tanta historia que sus nombres se han sucedido a gran velocidad. Su situación estratégica junto al Eufrates ha facilitado el asentamiento de diferentes culturas. En un principio probablemente se llamó SeleuciaPara los griegos fue en principio Zeugma (Ζεύγμα) y más tarde, Birtha (Βίρθα) y Makedonópolis. Birtha es también la palabra aramea para castillo. También se le llamó Bir, durante las cruzadas Bila, en árabe al-Bīrā البيرا‎ y en kurdo Bêrecûg.
En Bireçik cuentan la leyenda de que Noé, para verificar la existencia de tierra firme tras el diluvio soltó un ibis eremita que lo condujo hasta un lugar donde se instaló el patriarca con su familia. Ese lugar era Bireçik. Las personas construyeron un castillo en lo alto de un promontorio, los ibis, llamados en turco kelaynak, instalaron su colonia en el acantilado y la ciudad creció a sus pies.
Al ibis se lo consideró un símbolo de renacimiento, de fertilidad. Cuando, tras la migración invernal que realizan las poblaciones orientales de esta especie, las aves regresaban a su colonia, se consideraba que el invierno tocaba a su fin y se celebraba una bienvenida en una fiesta a mediados de febrero.
A orillas del Eufrates, los barqueros que garantizaban la travesía del río eran también garantes del respeto a los ibis que anidaban por cientos. Se consideraban, en cierto modo, herederos de la tradición náutica de Noé.

Barqueros del Eufrates en Bireçik (foto Cafer Turkmen, 1954)
Sin embargo, la construcción del puente sobre el Eufrates hizo que la profesión de barquero cayera en desuso, la inmigración aumentó y la tradición se fue perdiendo. Del mismo modo, el incremento de la actividad agrícola y la lucha contra el paludismo incrementó el uso de pesticidas lo que empezó a afectar seriamente a los ibis y la creciente población supuso un problema para las aves que anidaban en tan estrecha familiaridad.
Nidos de ibis eremita en Bireçik, 1954
Cuando Udo Hirsch visitó Bireçik en 1971 en una misión de WWF apenas quedaban treinta parejas y once juveniles, resto de una población de muchos cientos. Uno de los logros de Hirsch fue recuperar el festival de bienvenida a kelaynak, después de muchos años sin realizarse.
Esta reducción alarmante, unida a la pérdida de efectivos que no regresaban de la migración invernal llevó al gobierno turco a tomar la dura medida de encerrar a la población turca durante una parte del año en un enorme aviario del que se permite salir a los animales durante la época propicia.
Kelaynak, el ibis eremita, ha vuelto a ser un símbolo de Bireçik que constituye un lugar muy visitado por los turistas en Anatolia.
Monumento al kelaynak, en Birecik


viernes, 15 de abril de 2011

Bireçik, 1954

Amenazado por el nazismo, el profesor Curt Kosswig se encaminó al exilio en Turquía en 1937 donde se incorporaría como otros refugiados alemanes a proyectos universitarios y científicos. Reconocido en el campo de la genética, la biogeografía y la taxonomía, Kosswig fue uno de los primeros científicos en señalar la presencia de la colonia de ibis eremita en Bireçik, a las orillas del Eufrates. Su labor conservacionista fue enorme en el país donde fue considerado como la principal autoridad científica en su campo además de un gran divulgador.
Le acompañaba el fotógrafo turco Cafer Tayyar Türkmen que realizó las sorprendentes fotografías que hemos extraído de las páginas mencionadas.
Foto de ibis en Bireçik 1954 (Cafer Turkmen en la expedición de Curt Koswig, http://egefish.ege.edu.tr/Kosswig/fotograflar.html)



Foto de Cafer Turkmen de la colonia de Bireçik en 1954 (http://www.cornucopia.net/highlights30full.html)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...